La guerra

que no pudo encerrarnos

Era mayo de 1985 cuando Manuel López (parcero de convicciones) y yo decidimos, mientras nos tomábamos las polas en el bar Acapulco (Ayacucho con Tenerife) en compañía de Alberto Rodríguez (compañero de aula que esa noche invitó) agotar todas las posibilidades de cómo conseguir el billete que le adeudábamos a la Universidad Autónoma Latinoamericana, pues su rector Jairo Uribe (hombre de corazón humano, demasiado humano) después de hacer una larga fila para hablar con él, nos fiaba  la matrícula para continuar estudiando con la única condición que ponía: “abone cualquier bobadita”. El problema era que estábamos a un semestre de culminar la carrera y teníamos que estar a paz y salvo con esta obligación moral, digo moral porque el rector nos permitía continuar estudiando sin firmar ningún documento. Y terminada la siguiente Pilsen se nos iluminó la solución: presentarnos como espectadores al programa de concurso de una de las dos cadenas nacionales de entonces, la 1, “Guerra de Estrellas” (presentado por el medellinense Saúl García Vieira (1925 – 2004) y asistido por Karina Gómez, una altísima modelo de acento pastuso) que se emitía los miércoles a las ocho de la noche. Como los tragos nos permiten manipular la realidad como si fuese plastilina, estábamos convencidos esa noche que seriamos elegidos para participar, que responderíamos todas las preguntas que nos formularan, que le pagaríamos a “papá Uribe” (como le decíamos por su generosidad) y nos sobraría plata para otras polas, pues nos ganaríamos los $112.350 (el premio mayor) o como mínimo la estufa consoladora que costaba $42.000. Viajamos a Bogotá, previamente había hecho el contacto para trabajar en un pequeño taller de zapatería; yo sería el guarnecedor y Manuel mi ayudante. Guarnecedor es quien construye la parte superior del calzado. Otra Pilsen y todo resuelto en nuestras cabezas contagiadas por la atmosfera decembrina del bar, aunque estuviésemos en mayo.

Nos inscribimos al concurso después de hacer una estresante cola en el único teléfono público que encontramos funcionando, advirtiéndonos que lleváramos otra muda de ropa.  Y ya en el estudio de grabación de Inravisión, nos exigieron que teníamos que permanecer encerrados (vimos como un enorme portón lentamente nos secuestraba) todo el día y parte de la noche, que teníamos que cambiarnos la ropa para engañar al televidente haciéndole creer que la emisión del programa se hizo en diferentes momentos con otros asistentes. En todo caso ni nos llamaron a concursar, ni nos dejaron salir, sólo aplaudíamos porque el coordinador del programa con gestos lo requería, y cuando al día siguiente llegamos al taller de zapatería, el dueño estaba putísimo tratándonos de irresponsables porque habíamos pedido permiso por un ratico, sin escuchar que ese ratico no lo alargamos nosotros. No hubo explicación que valiera, el tipo se negó a pagarnos el mes que habíamos trabajado, regresando a Medellín sin un peso, pero con la fe intacta que un día, esa realidad que no pudimos manipular con las polas en la cabeza se convertiría en la utopía a la que jamás renunciaríamos.

Cuatro décadas después (mientras escribo este texto) recuerdo los versos de Silvio Rodríguez en su canción El Necio: “Yo no sé lo que es el destino / caminando fui lo que fui”, pues así no hayamos visto las estrellas porque una guerra nos encerró antes del intento, el día de las velitas, de ese año, logramos ver la luz al graduarnos en la oficina de quien nos fio toda la carrera.

Marzo 11 de 2026

pensamientos de 8 \"LA GUERRA\"

  1. “ Historias bien contadas que refresca la memoria de alguien quien los tuvo cerca , y si ; aparte de la historia narrada para alcanzar el objetivo de la graduación, me alegra sobremanera recordar al Dr Uribe quien en esa época se convirtió el el papá de todos , quienes en muchas ocasiones nos íbamos a estudiar solo con los meros pasajes e incluso a veces con el de un solo trayecto. El Dr Jairo Uribe de grata recordación, saludos para mis dos grandes compañeros y mejores amigos “

  2. Interesante relato de la historia que relata un ejemplo heroico de sobrevivir a los embates de la vida de jóvenes soñadores con un mejor futuro. ????

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