Resistir…
Nuestro ADN
El cuento que siempre nos cuentan sucedió mucho antes. Acomodaron el guion para que sintamos lo mismo que en aquella añeja fecha. En 1932 Medellín celebraba la 2da versión de los Juegos Nacionales y resistió a los sociópatas de siempre, a esos que tiran la piedra y culpan a otros de sus atrocidades: ese jueves 25 de agosto la policía evitó un atentado dinamitero cuya intención era sabotear este evento deportivo. El alcalde de 150.000 asustados habitantes, Canuto Toro, al recibir la noticia desamarró un suspiro estresado porque el pueblito que administraba no fue ensordecido por ese estallido. No olvidés que era 1932 y los atentados ya existían.

Esa competencia que ganó Antioquia era el equivalente a los olímpicos criollos, tan importante que el presidente Enrique Olaya Herrera vino a inaugurarlos el 6 de ese mes, en el estadio Los Libertadores (donde hoy queda Makro) Como Medellín no era la de 2026 (cuando escribo esta crónica) su infraestructura deportiva era inexistente, por eso en el Circo España (en el barrio Boston) y en el Club Unión (en Junín, donde se reunían los platuditos) se citó a los deportistas. Y como el presidente de la Nación era liberal, y los conservadores la oposición, este poblado fue cicatrizado por la polarización de toda la vida política colombiana, la causante de las tragedias del país porque las élites (de ambos partidos) crearon su bienestar eliminando violentamente a quien les estorbara: Medellín ha sido culturalmente conservadora y obsesionadamente religiosa; incluso, desde la homilía dominical algunos curitas invitaban a borrar todo lo que fuese rojo para evitar teñir sus enrejadas ideas, así, que, los azules necesitaban que a los rojos les fuera mal en su gobierno, entonces era necesario que un espectáculo nacional que convocaba a nueve departamentos, en ocho deportes, fuera saboteado para paniquiar a los residentes de la adolescente ciudad, con la intención de venderles la idea de seguridad, y, entonces, ser los “chachos” de los aplausos en las próximas elecciones para lograr la presidencia sin conmoverse por la solución a tanta pobreza (como en la actualidad) ya que la mayoría deambulaba descalza por sus empedradas calles, quienes de tanto tropezar se especializaron en sacarle callo al dedo gordo (que no era azul ni rojo) creando así la frase “pa’ las que sea”, la misma que nos diplomó en resilientes sin habernos tomado un guaro siquiera.
Junio 25 de 2026
Oportuna crónica Profesor Barrientos, que desnuda lo que ha sido la política en Colombia a través de toda su historia, un verdadero circo , donde siempre lleva del bulto quien hace la fila pagando una boleta bien cara, para al final salir con las manos vacías .
Una realidad que esperamos no sea repetida en un futuro.
Gracias por mostrarnos una cara de esa cruda realidad.