“¿Vamos a verlo?”
¡Vamos!
Hace 103 años, enseguida de donde está actualmente el almacén que “fía porque en vos confía”, era el parche de los casi 80.000 habitantes de la adolescente Medellín. Ir hasta el edificio Olano, en la esquina noroccidental del parque de Berrío (Bolívar con Boyacá) era experimentar lo jamás imaginado. Ricardo Olano (el primero en tener una flota de buses en Colombia) había inaugurado su edifico de locales comerciales y oficinas. Era 1922 y la gran novedad fue el primer ascensor que tuvo la ciudad para subir y bajar cuatro pisos. Montarse en ese ruidoso cajón fracturó el bostezo rutinario de quienes hacían largas filas para asombrarse con la invención mecánica. Una cortina de acero protegía la puerta de madera que encerraba la pregunta de todos cuando lo usaban. ¿Cómo serán los músculos de quién lo empuja?

El edificio fue demolido en 1964 porque se debía ampliar la carrera Bolívar. La ciudad ya contaba con 772.887 residentes, y el 16 de enero de ese año, El Colombiano tituló la noticia: “Lanzamiento colectivo en el edificio Olano… sus 40 inquilinos fueron desalojados, mediante mandamiento judicial, por haberse vencido los términos dados. El departamento de Valorización de Medellín había adquirido el inmueble, en juicio de expropiación, por la suma de dos millones y medio de pesos. En locales del edificio funcionaban el Almacén Nechí, el Bar Salamanca, celebre “tertuliadero” político, la farmacia Parque de Berrío, Almacén Discoteca, Café 93, lugar de cita de los comisionistas de Medellín, y el Bar Bolívar, establecimiento muy concurrido porque vendía el trago a precios muy módicos. Además, funcionaban oficinas de abogados, comisionistas, representadores y médicos legistas, entre otros”. Después llegó el Metro en 1995 y rescató, en los bajos de su estación principal, el mural que Pedro Nel Gómez (1899 – 1984) había pintado en el edificio del Banco Popular (también demolido) para no olvidar la historia de quienes siempre quedan excluidos del desarrollo industrial antioqueño, en la misma esquina que asombró a la ingenua urbe al no saber quién conducía el primer vehículo vertical que tuvo esta capital, al ver esa extraña caja que para moverse no necesitaba de las estrechas y empedradas callecitas, sino de la fuerza de un fortachón que nunca existió.
Marzo 30 de 2025.
Imagen tomada de Pinterest.
Una necesaria memoria sobre el Olano y la Medellín de otros días. Gracias
Reinaldo. Gracias por estar presente.
Un recorrido por el centro y lugares emblemàticos del ayer y que nos transporta a otra ciudad que no es la de hoy.
Horacio. Como siempre. Gracias por permanecer.